Este documento expone la urgencia de implementar una Gestión de Riesgos de Terceros (TPRM) robusta en las organizaciones mexicanas frente a un entorno volátil impulsado por la transformación digital y el nearshoring. Advierte que México presenta una vulnerabilidad crítica ante los incidentes de la cadena de suministro, superando el promedio global. Por ello, el texto subraya que gestionar a los proveedores mediante procesos manuales y reactivos ya no es viable; es imperativo adoptar un enfoque proactivo y tecnológico apoyado en un marco integral de GRC (Gobierno, Riesgo y Cumplimiento) para proteger la operatividad, las finanzas y la reputación de las empresas.