Continuidad del negocio

Optimice su resiliencia operativa con NovaSec GRC. Integre BIA, BCP y DRP bajo normas ISO para eliminar silos, automatizar pruebas y asegurar la recuperación ante desastres con datos en tiempo real.

El motor de la estrategia de continuidad y recuperación operativa: Perspectivas de NovaSec

La gestión de la continuidad de negocio ha evolucionado de ser una práctica documental reactiva hacia un modelo de resiliencia digital operativa orquestada. El análisis de las fuentes revela que el éxito de una estrategia de recuperación no reside en la acumulación de manuales estáticos, sino en la capacidad de la organización para «encender el motor» de su continuidad mediante la automatización, la integración de datos en tiempo real y la eliminación de silos operativos. La conclusión principal es que la resiliencia efectiva se logra cuando los planes de continuidad (BCP) y de recuperación ante desastres (DRP) dejan de ser archivos aislados para convertirse en procesos dinámicos vinculados directamente al análisis de impacto al negocio (BIA) y a la gestión de incidentes.

Desafíos del modelo tradicional y aprendizajes estratégicos

El análisis identifica una problemática crítica en las organizaciones actuales: el «motor apagado». Este estado se caracteriza por tener la continuidad de negocio fragmentada en hojas de cálculo, documentos de texto y repositorios estáticos que no se comunican entre sí.

Problemas abordados

  • Gestión por silos: La falta de coordinación entre las áreas de negocio y el departamento de TI genera planes de recuperación incoherentes.
  • Información desactualizada: En momentos de crisis, las empresas suelen enfrentarse a datos con años de antigüedad, lo que invalida la efectividad de la respuesta.
  • Dependencia manual: La ejecución de pruebas y planes de comunicación mediante procesos manuales (llamadas, correos, WhatsApp) resulta titánica y propensa al error humano.
  • Falta de datos para la decisión: Sin métricas claras, es imposible ajustar los tiempos de recuperación a las necesidades reales del negocio.

Aprendizajes, desafíos e implicaciones estratégicas

El análisis de la gestión de continuidad permite identificar lecciones aprendidas sobre la operatividad empresarial y los riesgos de mantener procesos desconectados.

El problema del motor apagado

Las organizaciones enfrentan graves consecuencias al gestionar su continuidad de forma manual:

  • Gestión en silos: Las áreas de negocio no coordinan con TI, generando informes segregados y sin coherencia.
  • Documentación obsoleta: Es común encontrar planes y datos con 2 o 3 años de desactualización, lo que impide una respuesta oportuna.
  • Pérdida de confianza: Ante una disrupción, la incapacidad de responder en los tiempos prometidos (RTO/RPO) erosiona la credibilidad ante socios, clientes y partes interesadas.
  • Hallazgos de control interno: La falta de datos íntegros y confiables genera fallas recurrentes en las auditorías.

Implicaciones de la resiliencia operativa

Adoptar un enfoque de resiliencia operativa, apalancado en tecnología, permite transformar la continuidad en una ventaja competitiva. Esto implica pasar de la mera recuperación a la capacidad de adaptación. La integración de herramientas digitales asegura que los recursos humanos se enfoquen en la ejecución, mientras la tecnología garantiza la integridad de la información y la trazabilidad de las pruebas.

Aspectos fundamentales para la gestión integral

Para encender el motor de la resiliencia, es necesario comprender los pilares metodológicos y técnicos que sustentan un Sistema de Gestión de Continuidad de Negocio (SGCN) eficaz.

Metodologías y marcos de referencia

La estrategia propuesta se fundamenta en estándares internacionales que aseguran las mejores prácticas:

  • ISO 22301: Base para la gestión de la continuidad de negocio.
  • ISO 27001: Seguridad de la información como pilar de protección.
  • ISO 27035: Gestión de incidentes para la valoración de impactos actuales y futuros.

Análisis de impacto al negocio (BIA)

El núcleo de la continuidad reside en el BIA, el cual se puede abordar desde dos ópticas complementarias en NovaSec:

Tipo de BIA Enfoque Principal Variables Evaluadas
BIA de procesos Mapa de procesos de la organización. Identificación de procesos críticos y tiempos de recuperación.
BIA de activos Inventario de activos de información. Valoración de confidencialidad, integridad y disponibilidad.

Este análisis permite determinar variables críticas como el RTO (Objetivo de Tiempo de Recuperación), RPO (Objetivo de Punto de Recuperación), MTBD (Disrupción Máxima Tolerable) y las pérdidas económicas proyectadas por hora o día.

El ciclo de vida en NovaSec

La herramienta permite gestionar todo el ecosistema de continuidad a través de módulos interconectados:

  1. Políticas: Repositorio actualizado de planes BCP (Continuidad de Negocio) y DRP (Recuperación de Desastres).
  2. Eventos e incidentes: Captura de datos desde diversas fuentes (SIEM, Webhooks) para disparar planes de respuesta.
  3. Pruebas y simulacros: Ejecución de «minutogramas» con tareas asignadas a responsables específicos, control de tiempos y recolección de evidencias.
  4. Cumplimiento: Evaluación de brechas (Gap Analysis) mediante tableros de control y radares de cumplimiento normativo.

Puntos clave para la acción estratégica

  • Orquestación centralizada: Es vital contar con una única fuente de consulta que elimine la dependencia de correos electrónicos y WhatsApp durante una crisis.
  • Automatización de notificaciones: El sistema debe alertar automáticamente a los líderes de los equipos de recuperación cuando se activa un evento disruptivo.
  • Personalización total: Las variables de impacto, los formularios de recolección de datos y las metodologías de valoración deben ajustarse a la realidad de cada organización.
  • Licenciamiento por valor: El modelo de NovaSec se basa en el uso de módulos y no en la cantidad de usuarios, facilitando que toda la organización participe en el reporte de eventos.
  • Integración de evidencias: Durante las pruebas, es fundamental adjuntar evidencias físicas o enlaces a repositorios cifrados para asegurar el atestamiento de cada fase.
  • Evaluación del cumplimiento: El uso de tableros de inteligencia de negocio (BI) permite presentar a la alta dirección el estado real de la postura de resiliencia de la compañía.

DETALLES DEL CONTENIDO

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