Deciciones éticas y conductuales- Intelligence Connect Summit 2025

Este informe sintetiza la ética conductual y el caso Barça Gate. Destaca que el 95% de las decisiones son emocionales y propone la coherencia y las líneas rojas para una gestión de paz interna.

Integridad, neurociencia y el caso Barça Gate

Este análisis de Noelia Romero relata su experiencia como oficial de cumplimiento en el Fútbol Club Barcelona y sintetiza las reflexiones y aprendizajes sobre la toma de decisiones éticas dentro de entornos corporativos complejos. En un contexto donde la gestión de riesgos y el cumplimiento normativo (compliance) son pilares estratégicos, se examina cómo la interacción entre la neurociencia, los sesgos cognitivos y la ética conductual define el éxito o el fracaso de los líderes. La conclusión central subraya que una «buena decisión» no se mide exclusivamente por su resultado inmediato u óptimo, sino por la ausencia de conflicto interno y la alineación con un propósito de coherencia personal y profesional.

Aprendizajes, argumentos e implicaciones estratégicas

El análisis del comportamiento humano frente a dilemas éticos revela que los conflictos son una constante inevitable en las organizaciones. No obstante, la calidad de la gestión institucional depende de la capacidad para afrontar «conversaciones incómodas», ya que no existe una paz duradera sin ellas.

Problemas abordados y argumentos sustentados

  1. El dilema del «colaborador necesario»: En muchos casos de corrupción, los implicados no son necesariamente mentes criminales que orquestaron el fraude, sino colaboradores que cedieron ante presiones jerárquicas en «líneas grises» de actuación.
  2. La falacia del resultado a corto plazo: Las decisiones éticas correctas a menudo carecen de recompensas inmediatas. El análisis sostiene que la integridad requiere una visión de largo plazo, donde los hechos eventualmente se ordenan y la verdad prevalece sobre las represalias temporales.
  3. El conflicto de intereses y la lealtad: Se cuestiona la importancia de elegir adecuadamente a los «compañeros de viaje» (socios, jefes y amigos), dado que las conductas deshonestas dentro de un entorno cercano pueden comprometer la responsabilidad legal y moral del individuo.

Implicaciones prácticas

Para los profesionales en GRC (Gobierno, Riesgo y Cumplimiento), esto implica que las herramientas técnicas deben complementarse con una comprensión de la psicología humana. La implementación de líneas rojas anticipatorias permite a un líder decidir de antemano qué límites no cruzará, evitando así decisiones impulsivas bajo presión o ante incentivos económicos desproporcionados.

Fundamentos de la ética conductual y neurociencia

El comportamiento ético no es puramente racional. La neurociencia demuestra que el proceso de toma de decisiones está profundamente influenciado por estructuras biológicas y patrones de conducta aprendidos.

El papel del cerebro en las decisiones

A diferencia de lo que se enseña tradicionalmente, el proceso decisional no es un ejercicio puramente lógico (neocórtex).

  • Sistema límbico: Es el centro de las emociones. Las investigaciones indican que el 95% de las decisiones son emocionales. La racionalidad suele ser una justificación posterior para un paquete emocional preexistente.
  • Cerebro reptiliano: Gestiona funciones básicas y de supervivencia, interviniendo en reacciones instintivas ante conflictos.

Ética conductual y sesgos cognitivos

La ética conductual postula que los seres humanos son «deshonestos por naturaleza» hasta el punto en que la sociedad o su propia imagen se ven comprometidas. Para gestionar esto, se identifican tres sesgos críticos:

Sesgo Descripción Efecto en la organización
Confirmación Ver solo la información que conviene o apoya la creencia propia. Impide detectar fraudes internos o errores en la estrategia política/empresarial.
Incrementalismo Aceptar pequeñas faltas éticas que crecen gradualmente (pendiente resbaladiza). Las grandes corrupciones suelen empezar con omisiones menores que se normalizan.
Cultura (Manzana podrida) La conducta deshonesta es contagiosa dentro de un grupo o «tribu». Se justifican actos ilícitos si benefician al grupo o si se realizan de forma colectiva.

Puntos clave para la gestión de la integridad

A continuación, se presentan los pilares fundamentales extraídos de la experiencia práctica en casos de alto impacto, como el destape de casos de corrupción en la cúpula directiva deportiva:

  • La victoria privada sobre la pública: La satisfacción de actuar conforme a la ética genera una paz interna (victoria privada) que supera cualquier reconocimiento externo o compensación económica efímera.
  • Principio PEA (Pensamiento, Emoción, Acción): La coherencia se alcanza cuando estos tres ejes están alineados. Si la acción contradice el pensamiento, surge el «síndrome del impostor» o frustración profunda.
  • La verdad como único camino: En investigaciones complejas, como las relacionadas con lavado de dinero o fraude, mantener la trazabilidad de la información y la coherencia en el testimonio es la única defensa sólida frente a represalias.
  • Elección de espacios seguros: Es vital trabajar en entornos donde los valores personales coincidan con la cultura organizacional. Si una cultura es inherentemente tóxica, la recomendación estratégica es el abandono del entorno para preservar la integridad personal.
  • Líneas rojas y transparencia: Declarar públicamente los límites éticos (como rechazar pactos ante despidos injustos por denunciar corrupción) actúa como un mecanismo de protección contra la tentación de ceder ante incentivos.

DETALLES DEL CONTENIDO

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